Se conoce un incidente del 19 de marzo, cuando un pesquero ruso “Capitán Lobanov”, con base en Kaliningrado, con siete tripulantes a bordo, envió una señal de socorro después de que se produjera un incendio a bordo. A partir de ahí la confusión, las autoridades locales indicaron que sólo había muerto el capitán del pesquero y que otros cuatro tripulantes acababan de ser hospitalizados, uno de ellos en estado grave. Luego, seis días después, finalmente admitieron la muerte de tres miembros de la tripulación, anunciando pagar una indemnización de un millón de rublos a las familias de las víctimas.
Algunos medios locales afirmaron que el “Capitán Lobanov” se había hundido, pero fue desmentido por las autoridades de Kaliningrado, que aseguraron que el arrastrero podría haber sido remolcado.
Surgen dudas e hipótesis como una explosión a bordo, debida a una “causa externa”… que parecía respaldada por una fotografía que muestra el casco destripado. Además, según el periódico “Nuevo Kaliningrado”, el portavoz regional, no pudo precisar el organismo responsable de llevar a cabo las investigaciones sobre este incidente, que pueden ser la policía, el departamento regional de investigación, el comité de investigación del transporte o por el departamento de investigación militar de la Flota del Báltico, detalló.
Según los familiares en declaraciones en el medio de comunicación ruso independiente TV Rain, se trataría de un misil que habría alcanzado el barco pesquero y provocado el incendio, pues justo antes del incidente, la tripulación del pesquero se disponía a acostarse cuando un misil impactó en el puente. En el momento del rescate, todos sabían perfectamente que tres personas habían muerto. Y todo el mundo sabía perfectamente que había impactado un misil. Pero decidieron decir que hubo un "incendio". Se preguntan que tipo de incendio pues el camarote del capitán desapareció y no se lo llevó el viento. Añadió que los cuatro supervivientes habían sido "interrogados por los servicios de seguridad rusos" y que les habían "pedido que guardaran silencio" sobre esta historia.
Coincidencia de que en el momento de los hechos, la corbeta Boïky estaba realizando ejercicios de tiro de artillería y lanzamientos simulados de misiles antibuque.
